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Pero ¿cómo se ven los jóvenes rurales a sí mismos?

“¡Los Jóvenes Rurales se ven!  ó  ¿no se ven?”

Escrito por: Nazly Catalina Ortiz

Fecha de publicación: Marzo 12 de 2018

La tensión entre la autonomía de las juventudes como sujetos sociales y la integración de los jóvenes dentro de las comunidades rurales es uno de los grandes a retos a superar por la comunidad del municipio de Susa en el departamento de Cundinamarca, así lo reveló una investigación de la Universidad del Rosario.

El municipio de Susa, una población rural de no más de 10.000 habitantes en el altiplano cundiboyacense, fue el lugar de un emotivo encuentro entre jóvenes rurales, adultos mayores, organizaciones sociales y academia. En dicho encuentro, los jóvenes rurales tuvieron la oportunidad de conocer cómo se ven a sí mismos y cómo son vistos por otros actores sociales, en especial aquellos que promueven el tema de juventud, con el fin de hacerse cada vez más  conscientes de sus problemas y oportunidades para el desarrollo de sus proyectos de vida.

Emmanuel Quiroga Rendón, magister en Estudios Sociales de la Universidad del Rosario, presentó los resultados de su investigación sobre las tensiones entre las representaciones y auto-representaciones de los jóvenes rurales. La investigación plantea la existencia de una doble brecha para las juventudes en el campo: la brecha urbano-rural y la brecha adulto-joven. La primera brecha se evidencia en la manera como es entendida la juventud, pues normalmente se piensa que los jóvenes viven y experimentan su juventud de manera plena en las ciudades (a través de la educación, el consumo y el ocio). Tal visión deja en un segundo plano las vivencias de los jóvenes que habitan en el campo. Por su parte, la brecha adulto-joven plantea que las temáticas y problemáticas rurales se han enfocado en gran medida en la situación de las personas adultas. En otras palabras, los acercamientos académicos e institucionales hacia los jóvenes rurales se han caracterizado por ser urbano céntricos (pues priorizan una visión urbana de los jóvenes) y adulto céntricos (porque privilegian una concepción adulta de los habitantes del campo). Ambas brechas explicarían la posición doblemente subordinada de las juventudes rurales, lo cual se manifiesta en la invisibilidad de este sector social tanto en la academia como en las políticas públicas.

Pero ¿cómo se ven los jóvenes rurales a sí mismos? Gracias al acercamiento realizado por el investigador a varios jóvenes de Susa, se encontró que ellos se ven allí únicamente de manera temporal, pues presentan fuertes aspiraciones a migrar. Su principal motivo para irse es la educación: cualificar sus competencias en temas no agrícolas resulta para los jóvenes una oportunidad para, como ellos dicen, “salir adelante”. Lo anterior se evidencia en su interés en capacitarse en áreas de estudio como las ingenierías, el derecho o la administración. Además, procuran buscar una mejor calidad de educación que no encuentran en su municipio. Otra de las auto-representaciones más importantes se refiere a su visión como jóvenes que viven en una zona rural. Ellos se encuentran en el dilema de quedarse en el campo, pues ofrece una vida tranquila rodeada de sus familiares y amigos, o trasladarse a la ciudad en búsqueda de oportunidades educativas y laborales. Esto implica que muchos jóvenes también son conscientes de las desventajas de vivir en un entorno urbano, entre ellas la movilidad o la seguridad, o de las ventajas de permanecer en su lugar de origen.

Por otra parte, el investigador encontró algunas tendencias en las maneras como las instituciones representan y orientan sus acciones hacia la población juvenil de Susa.  Para algunas instituciones como la Alcaldía, colegio, y ong’s, los jóvenes son “apáticos”, “vulnerables” a problemáticas del entorno y en otros casos una “amenaza” para la misma comunidad. Por esta razón, parte de las acciones de política pública se enfocan en la prevención del riesgo. Sin embargo, la orientación educativa y laboral de las mismas aún está lejos de proponer alternativas productivas acordes a las expectativas de los jóvenes.  Sumado a ello, buena parte de la oferta institucional está dirigida al “adecuado uso del tiempo libre”. Aunque las intenciones son buenas, la falta de coordinación de las iniciativas institucionales con las expectativas de los jóvenes genera una baja acogida de estos programas en la población juvenil y un impacto reducido en la formación de capacidades y oportunidades.

Pero el panorama no debe leerse de manera desalentadora, porque a pesar de la invisibilidad de la juventud rural para los actores sociales, las brechas ya mencionadas, y el bajo interés académico por las juventudes rurales en Colombia en temas concretos como migración, conflicto armado y dinámicas productivas, los jóvenes presentes en el encuentro manifestaron que, de encontrar una oferta institucional pertinente y acorde a sus intereses, dejarían de migrar a la ciudad. De hecho, varios de ellos participan activamente de proyectos de impacto en el territorio en temas de agricultura limpia y comercio justo. Alejandro Martínez Herrera, presidente de Planeta Rural y quien estuvo presente señaló a los jóvenes que son el activo más valioso del campo y dijo

si ayudamos a fortalecer las capacidades de los jóvenes en sus territorios, ellos mismos en lugar de ver problemas van a encontrar oportunidades”.

Como balance del encuentro, aparecen dos retos frente a la juventud rural. El primero es generar una mejor visión de los jóvenes al interior de sus comunidades. Es clave pensar en un joven como una oportunidad de transformación social y productiva, capaz de adoptar prácticas globales en contextos locales. El segundo reto es visibilizar a los jóvenes rurales y sus problemáticas en otros entornos sociales, en especial en futuros estudios académicos y en la formulación de políticas públicas de educación y desarrollo rural.

La presentación de la investigación del magister Emmanuel Quiroga tuvo lugar en las instalaciones de la Fundación Arad en Vida, organización que desde hace 18 años promueve el desarrollo integral de la comunidad de Susa con un especial énfasis en mejorar las condiciones de vida de los adultos mayores.  Sin lugar a dudas, además de la discusión abierta,  el espacio apoyado por Arad en Vida permitió generar un encuentro inter-generacional en donde adultos mayores y jóvenes rurales intercambiaron ideas y  propuestas para el desarrollo del municipio.

Si desea conocer más detalles del documento de investigación “Tensiones entre representaciones institucionales  y auto-representaciones en jóvenes rurales del municipio de Susa”,  puede descargar la tesis  completa en https://goo.gl/RR6S1v

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